Lunes.
El objetivo de nuestros dos sufridos turistas se centró en el museo más visitado del mundo. Una suerte que el pase museo que adquirieron en la oficina de turismo les permitiera entrar como dos privilegiados. Sin colas.
Entramos por la pirámide acristalada, totalmente integrada en la Cour Napoleon. Hubo un tiempo en el que el poliedro fue totalmente denostado por el público. Ahora, nadie imaginaría una entrada más apropiada para contemplar una muestra del arte universal.
El museo más visitado del mundo hizo honor a su record el lunes en el que la lluvia volvió a París. Fuimos al segundo piso directamente, a completar a los maestros franceses, y a detenernos en Watteau y Chardin. Dos preferidos de Proust.
Quien calculara el tiempo máximo de estancia en un museo, llegaría seguramente a descubrir el número mágico, 90 minutos. Más allá, la mente distorsiona colores y tamaños, así que, buena gana.
Más tarde, en l'Île de la Cité, nos recibió la Sainte-Chapelle, la primera morada de los reyes de Francia, una joyita con muros de vidrieras y la historia completa de la humanidad en ellas. La que cuentan en la Biblia.
El guía, de carne y hueso esta vez, fue fundamental. Su entusiasmo mantuvo en vilo al grupo de turistas que tuvimos la suerte de seguirle. La Sainte-Chapelle fue concebida por Saint-Louis, el de las cruzadas, para guardar las reliquias que se trajo desde Constantinopla del calvario de un tal Jesús.
Volvimos, ¿adivinan cómo? En velibs.
Como anoche no habíamos terminado el blog, no os decimos à demain, si no à toute à l'heure, que nos vamos, que nos espera el Pompidou, Beaubourg para los amigos.
Patricia, Violeta y Miguel, parece que no hay mucho ambiente en el Wasinthónn. Pero que importan los demás si ya estais vosotros. ¿Qué dice Duchamp y Obama y Violeta? A seguir gozando. Besos a todos.
ResponderEliminarhttp://www.gerard-joulie.com/bouillonchartier-1.html
ResponderEliminarPEREZOSOS!!!!
ResponderEliminarESTAMOS ESPERANDO NOTICIAS!!!
María José, estamos ya casi al día...pero sigue presionando que sin vosotros no somos nadie.
ResponderEliminarbesos