miércoles, 18 de agosto de 2010

Madame Audioguía

La mañana empezó lluviosa pero por la tarde el sol se ha dejado ver por fin, primero con pequeños rayos, luego se ha abierto paso entre las nubes. Se han unido dos palabras que parecían irreconciliables. Estrasburgo y sol. La tarde ha sido magnífica.

Con la capa morada y el mapa en la cesta, Elisa se ha marchado dejando a Daniel trabajando en el hotel. Ha sido una hora de carril bici más allá de la Grande Îlle. Un canal, un puente, un río, o un canal, un laberinto de caminos, que por poco la llevan dirección autopista A4. París.

Gracias a un autóctono en bici, y la solidaridad que entre estos dos tipos de seres suele crearse al instante, Elisa ha vuelto al hotel a tiempo para recoger a Daniel y partir para la ruta 2 que señalaba el mapa de l'Office de Tourisme. El tour por las instituciones europeas.

Antes de ponernos en ruta, nos comimos un bocadillos de Paul en la place Kebler. Ya repuestos, llegamos por el camino señalado hasta el Parlamento Europeo, el más impresionante de todos los edificios, gigante, de cristal circular, con sus banderas en hilera dando la bienvenida al Ciudadano/a de la Unión. Y al resto, ya veremos.

Depués, la Corte Europea de Derechos Humanos y el Consejo de Europa, el más antiguo. ¿Quién te lo hubiera dicho, Estrasburgo, juguete de alemanes y franceses durante siglos, que acabarías siendo el símbolo de su reconciliación?
Tuvimos que devolver las bicis, suspiro, y las cambiamos por los dos pies en el suelo y Madame la audioguía a la oreja. Hemos sido los únicos en toda la ciudad a los que se les ha visto con un aparato negro, como cuatro móviles de largo, bien atadito al cuello. ¿Pero es que a nadie le interesa profundizar, es que todos saben ya que la catedral tuvo que vestir el bonete phrygien revolucionario para que no fuera destruída por ser un símbolo monárquico? ¿Acaso todos saben ya que las casas típicas con travesaños de madera en la fachada son desmontables y se consideraban en su tiempo bienes muebles, y no inmuebles?

Y, lo peor de todo, seguro que se pasean tan tranquilos por la Petite France ignorantes del significado de su nombre. Así la llamaban los habitantes de la ciudad por la sífilis que traían los soldados franceses después de guerrear y diossabequémáscosas, en las campañas de Italia.



Pensándolo bien, a nosotros, deberían subvencionarnos, deberíamos disponer siempre de habitaciones CON baño y CON toilettes, y permitirnos un acceso freewifi a nuestro paso.
À demain, et dormez bien les enfants.

3 comentarios:

  1. Me voy hasta el lunes a Fuenteguinaldo y, con las fiestas, no sé si podré subir a la biblioteca, creo que en casa no podemos conectarnos a internet.

    Bon sejour à Lyon, les enfants.

    Cuando pueda devoraré vuestro diario.

    Lyon y la zona son la cuna y reino de la gastronomía mundial, por lo menos hasta finales del XX. Ahora España se la disputa. Disfrutad. No se os ocurra comer filetes con patatas o crepes o algo parecido. Hay tantas otras buenas cosas en Lyon que hasta merece la pena hacer una escapadita para comer bien.
    Besos.

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  2. guau! pájaros; qué bicicleta más chula. gracias por compartir el viaje con nosotros. es como irse de vacaciones diez minutos todos los días.
    muy interesantes los datos históricos y los titulares.
    a portarse bien.

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  3. Qué padre viaje!! Me encantan las fotos y todo. Besos y abrazos.

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