Acompañados por nuestras audioguías lyonesas, nos pateamos todo Vieux Lyon y todo Croix-Rousse, los dos quartiers más auténticos.
Trabuleamos por pasadizos entre casas, que en un tiempo usó la Resistencia. Bouchoneamos en un Bouchon del Vieux Lyon, sentados en una terraza, servidos por un camarero delgadito y de manos desproporcionadas.
Vous avez choisi? Oui, assiette rosée, salade de foies de volaille, pièce du boucher à point, y quennelle. Todo muy lyonés, y no se nos quejen, fieles seguidores, que hicimos buen uso de la gastronomía local, sin hacerle ascos a nada. Es que viajar abre la mente, y el paladar, y el estómago.
Un poco hipotensos seguimos nuestro recorrido. El Vieux Lyon por poco perece a manos de una administración local que pensaba que la insalubridad había que atajarla de raiz. Acabando con todo el barrio de un plumazo. Los habitantes se rebelaron en los 50 y salvaron un barrio de callejuelas, traboules, fachadas renacentistas e historia de papas temerosos de la profecía de Nostradasmus. Maldición al Papa que se acercara a la ciudad bañada por dos ríos. También aquí nació el tejedor arruinado que inventó a Guiñol, marioneta que se mofaba de ricos y poderosos.
Teníamos en mente visitar algunos de los edificios contemporáneos de Lyon. Lo primero que vimos fue la Ópera del todopoderoso Nouvel. Una interesante intervención. Ya anocheciendo nos cogimos de nuevo la superbicis y nos fuimos por la orilla del Ródano hasta la Ciudad Internacional del Renzo Piano. De camino pudimos ver peniches repletas de modernos seres lioneses. La verdad que el ambiente era molón, skaters volando por el cielo de Lyon, parejas retozando en el césped, grupos cenando a la orilla del río, vamos un lugar donde sólo existe el placer. En cuanto a la ciudad Internacional, una masa de ladrillo alargado y rojizo cubierto de cristal. Y para cenar unas crepes en vena y a dormir que el TGV sale a las 7:00am.
Y aquí también, hay un boulevard dedicado a Estalingrado.
impresionante narración, señores. os acordáis del tío Matt, el viajero? sí, el de los fragel rock.
ResponderEliminarpues eso; como él.
salud y buenas viandas