miércoles, 18 de agosto de 2010

Spätzle und Riesling


Los TGV pasan a velocidad supersónica desde la estación Champagne Ardennes donde esperamos el nuestro para la capital de l’Alsace.


Daniel va olvidando vocabulario básico de su idioma materno y se hace preguntas bilingües. En qué voiture del tren estamos? 

La estación de Strasbourg es una edificación moderna. Una cristalera cóncava o convexa, según como lo mires, que recubre el edificio antiguo. 

El pequeño hotel Patricia tiene características de albergue. Para disgusto de Daniel, el suelo de la habitación está recubierto por moqueta azulgrisácea. El sitio no nos parece mal del todo y eso que la recepcionista nos indicó dónde estaba la salle de bains. Dónde dijo que estaba, Elisa? En Lyon? Eso es, fieles seguidores, nuestra habitación sólo incluye un pequeño bidet y un lavabo con espejo, separados del resto de la habitación por un embellecedor, oro macizo, sobre un suelo plastiquillo, entre blanco y gris. Elisa se resigna a la idea de que sus numerosas visitas nocturnas aux toilettes serán reemplazadas, por dos noches con sus horas minutos y segundos, por el práctico bidé de la habitación. No problem, no angustiarse, tout marche bien, por el momento.

La ventana de la habitación deja paso al ruido de la lluvia. Qué maravillosa sequía la de Madrid. Qué cuarenta grados anhelados y placenteros. Aún así, las bicis, en esta ciudad hecha para las dos ruedas, no nos las quitará nadie. Ya llueva o truene. Para eso hemos adquirido unas capas de lluvia fabulosas.

Antes de alquilar los velocípedos, nos dirigimos como de costumbre a la Notre Dame de Estrasburgo. De nuevo silencio absoluto entre nosotros. Otra mastodóntica construcción gótica de un color indescriptible. Parece que se te va a caer todo encima. El pórtico, los rosetones, las gárgolas, el frotispicio….Nos preguntamos que sería de Francia sin la arquitectura gótica. Nos hicimos con dos imponentes máquinas de dos ruedas color negro, gótico, porque aquí, queridos lectores, todo es gótico, y comenzamos el velotour por la ciudad con una novedad: Una prestigiosa marca de camisetas se ha ofrecido a patrocinarnos ‘BÁNDALO’. No olvideis visitar su blog. http://aduraspiernas-dani.blogspot.com/

En la oficina de turismo nos hicimos con un cargamento de folletos y mapas. La mayoría, de poca o nula utilidad, excepto el que nos ha permitido viajar por un túnel del tiempo hasta la Edad Media. Hemos descubierto que nuestro hotel, con salle de bains a part, está situado en plena Grande île, barrio declarado como Patrimonio de la Unesco. A unos cientos de metros de la asombrosa y sombría catedral.  Y dentro de esta isla, la Petite France, el barrio más antiguo de la ciudad, y cuyo nombre es un misterio a estas alturas. Mañana quizás, audioguía mediante, podamos develaros el secreto de dicho nombre.

En la Petite France abundan casas muy típicas, y muy conocidas por todos, porque en una de estas casas, y si no, una muy parecida, vivieron Hansel y Graetel. Tienen la fachada de cal blanca y están cruzadas por vigas de madera negra. Según la wikipedia, son típicamente renanas. Salvo  que la audioguía de mañana lo desmienta, daremos por válida esta información.

Antes de volver a descansar en nuestro modesto pero encantador hotel de tres alturas, paramos a degustar unas deliciosas crêpes en un puesto callejero. El nivel de glucosa en sangre estaba en reserva y había que reponer líquidos. Un par de sucre-beurre con masa hecha al momento y una profunda expresión de satisfacción aperece en nuestra caras. Reposamos unos minutos y salimos a cenar a un local en plena Petite France con una banda de vientos tocando música profundamente aburrida. Veníamos con la mente y el paladar puesto en la spätzle, pasta alsaciana, con Riesling, siguiendo instrucciones precisas de una de nuestras más fieles seguidoras. La choucroute, mejor para comer, que la salle de bains, no se olviden, está a varios metros al exterior de la habitación.

El broche de oro, la sorprendente iluminación de Nuestra Señora. Su piel arenisca a la luz del día, ha mutado en rojos, azules, verdes y amarillos intensos por la noche. Todo para el placer de los turistas que nos íbamos congregando para admirar el maravilloso espectáculo de color.

 Es tarde, y en el hotel empiezan a crujir las escaleras de madera medieval. Como tenemos que subir los tres pisos, os decimos, como siempre, à demain, et dormez bien les enfants.



5 comentarios:

  1. https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=gmail&attid=0.1&thid=12a8412413202c90&mt=application/vnd.ms-powerpoint&url=https://mail.google.com/mail/?ui%3D2%26ik%3D2686dc77db%26view%3Datt%26th%3D12a8412413202c90%26attid%3D0.1%26disp%3Dattd%26realattid%3Df_gczuph1r0%26zw&sig=AHIEtbSM_GTy71652v5HxNLi8ltd0uWhWA&pli=1
    Besos, marisa

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  2. Material de apoyo sobre Alsacia. La primera parte es con música, aunque a la larga resulta un poco aburrida.
    Besos. ¿Qué tal la noche?

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  3. Ahí va un mensaje de Rafa:

    "Eh bien, ma cocotte, à quoi bon crier comme ça! J´arrive à ma fenêtre, comme d´habitude... Je ne t´entend que trop bien Quel malpolie façon de crier de la sorte en pleine rue !: ça se voie bien que tu viens d´Espagne... Ma petite Elisa, c´est impensable que tu viens juste de sortir d´un lycée français... Il me samble (et c´est de même pour ma consièrge "gallega", d´après le visage que je lui decouvre à sa fenêtre) que tu prends te cours à Malasaña ou à "El pozo de Raimundo, n´est pas?... Pense à toi. Sois sage má petite pocuce... et arrête. Je descens tout de suite (just le temps me mettre mes coulottes) et ´je t´offre une orangina à la Mouff, Au Roi du cafée... Depuis j´e t´enmène a la maison. J´arrive!"

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  4. Raaaaaafa! Así que te acuerdas de la vergüenza que te hacía pasar!!!! À propos, el tiempo pasa, y le roi du café de la Mouff está de obras. Todavía no sé si mantendrán el nombre. Te contaré a la vuelta a Paris.
    Y qué ilusión que nos hayas leído...Uno piensa que estamos más solos que la luna en la blogosfera, y que todo esto es como predicar en el desierto, pero no.
    Bisous, bisous, bisous

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  5. No podemos acceder a los links, Marisa. Envíamelos al correo.
    Bisous

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